Un mes para hacerse notar. Desde la primera semana recibes el reconocimiento que esperabas, pero no debes reatraerte, y muy en cambio hay que tomar ese impulso para salir a la superficie, y hacer el camino para remontar las cimas que estás llamado a alcanzar.
No hay que temer a los reflectores cuando estos son merecidos, y nos revelan ante el mundo como lo que somos, en toda nuestra valia e importancia. Haremos mal en exhibir una falsa modestia que es, en realidad, el miedo a triunfar.
La Luna Nueva está en la casa de tu personalidad, y te influye con una nueva luz, con un brillo renovado, con un aura más poderosa. Y no puedes condenar esa nueva luminosidad.
También hay que abrirse a las nuevas alianzas, a los socios que podrán surgir de improviso después de la primera mitad del mes. Escucha lo que tienen que ofrecer.
Imagen: Leo Tarot













